Normalmente, la mayor parte de los hechizos requieren una sola vela, colocada en el centro de los otros elementos, o en posición adelantada si el centro lo ocupa un amuleto u un objeto personal, En algunos asuntos vinculados a las relaciones interpersonales, o en hechizos que requieren la combinacion de diversos canales energéticos, puede ser necesario disponer de mas fuentes de vibracion.
En esos casos, o en cualesquiera otros en que decidamos utilizar mas de una vela, el numero de esta ha de ser siempre impar y nunca superior a, excepcionalmente, siete. Lo habitual es trabajar con los tres números mágicos mas bajos, una, tres, o cinco velas. Deben evitarse los números pares, y muy especialmente el usar dos velas, que se opondrían y anularían entre si.
Si se utilizan tres velas, ha de disponerse en triángulo, con el vértice delante, para equilibrar y armonizar sus energías: o en hilera de cara al oficiante cuando queremos que se refuercen entre si. Los hechizos con cinco velas son bastante inusuales y complicados y requieren una cierta experiencia y un buen poder de concentración.
Las velas se disponen en circulo, o también en cuadro con una principal en el centro. El uso de siete velas se reserva para hechizos mayores, ejecutados o controlados por brujas experimentadas y con pleno dominio de sus dones. No es por tanto aconsejable a la aprendiz de bruja, que por otra parte raramente necesitara entrar en los asuntos y situaciones que presentan en nivel de dificultad.
Las velas se disponen en circulo, o también en cuadro con una principal en el centro. El uso de siete velas se reserva para hechizos mayores, ejecutados o controlados por brujas experimentadas y con pleno dominio de sus dones. No es por tanto aconsejable a la aprendiz de bruja, que por otra parte raramente necesitara entrar en los asuntos y situaciones que presentan en nivel de dificultad.
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